El objetivo principal de la dieta es proporcionar nutrientes suficientes para satisfacer las necesidades nutricionales de los animales. Cada vez existen más evidencias científicas que respaldan la hipótesis de que algunos alimentos y componentes alimentarios tienen efectos beneficiosos, tanto fisiológicos como psicológicos, que van más allá del simple aporte de nutrientes básicos.
La ciencia moderna de la alimentación ha superado los conceptos tradicionales basados en evitar deficiencias nutricionales y garantizar una alimentación básica adecuada, evolucionando hacia el concepto de una alimentación “positiva” u “óptima”. Actualmente, la investigación se centra en la identificación de componentes alimentarios biológicamente activos, capaces potencialmente de optimizar el bienestar físico y mental y reducir también el riesgo de aparición de enfermedades.
Se ha descubierto que muchos alimentos tradicionales contienen componentes potencialmente beneficiosos para la salud. Además, se están desarrollando nuevos alimentos que potencian o incorporan estos componentes beneficiosos, valorados por sus efectos positivos sobre la salud y por sus favorables efectos fisiológicos.
En los últimos años, el concepto de alimento ha experimentado una profunda transformación, hasta el punto de atribuir a los alimentos, además de sus propiedades nutricionales y sensoriales, un papel importante en el mantenimiento de la salud, el bienestar psicofísico y la prevención de determinadas patologías.
Sin duda, son varios los factores que han contribuido a esta evolución en la nueva interpretación de la alimentación, y un papel fundamental ha sido desempeñado por las numerosas investigaciones científicas que, durante la última década, han demostrado con abundantes datos experimentales la estrecha relación existente entre alimentación y salud.
Los alimentos funcionales son una evidencia tangible de esta transformación histórica que está teniendo lugar en torno al concepto de alimentación.
Los alimentos que forman parte de las dietas de las diferentes especies animales están constituidos por principios nutritivos con estructuras moleculares más o menos complejas. Estos están representados por PROTEÍNAS, LÍPIDOS, GLÚCIDOS, VITAMINAS, SALES MINERALES y AGUA, que en su mayoría no pueden ser absorbidos directamente por el intestino; es necesario que, a lo largo del aparato digestivo, las moléculas complejas de los nutrientes sean descompuestas en sus componentes elementales, fácilmente absorbibles.
El conjunto de procesos mecánicos, enzimáticos y microbiológicos que determinan la transformación de los nutrientes contenidos en los alimentos en pequeñas moléculas difundibles y asimilables recibe el nombre de DIGESTIÓN.
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